sábado, 11 de abril de 2015

Permanentes


Nada es para siempre, pero en un mundo tan fluido no es mala idea sustituir los antiguos rituales de permanencia por unos nuevos.


Él lo tiene muy claro: los tatuajes son ritos de paso a la madurez, son marcas del camino. Son la demanda de raíces personales.

 

Todas las edades son buenas, todas las razones, todas las circunstancias.
"Cualquier cosa que satisfaga al espíritu, es verdadera" (W.W.)

 

Que sí, que se han puesto de moda y mucha gente lo hace inconscientemente para la foto. ¿Pero quién dijo que había que saberlo todo? ¿Acaso no es legítima esta búsqueda del arte en uno mismo? ¿No es bonito pensar que dentro de 40 años habrá una generación entera de personas que sigan escribiendo sus vidas en la piel?

Los tatuajes son de Chaim Machlev (aquí en acción).

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