martes, 24 de marzo de 2015

Alberguistas

 

Otro fin de semana glorioso. 


Treinta personas en dos dormitorios, cenas de san jacobo y vino compartido, gymkanas, tangas con aireaciones, tequila con canela, poteo, montaña matutina, periplos personales infinitos, lenguaje compartido, futbolín, nuevos amigos y sobre todo risas, muchas risas, que no es poco.


Nunca dejará de sorprenderme la cantidad de gente buena y especial que hay por ahí suelta.

2 comentarios:

lectoraadicta dijo...

Aunque,a veces, parezca lo contrario.
Un beso.

Raquel dijo...

A veces lo parece, sí... ¡menos mal que sólo es a veces!
Otro beso para ti.