viernes, 10 de octubre de 2014

El Tajo en bici: el primer mordisco

Lo sé, no llevo ni una semana, pero es que pasan tantas cosas cada día que parece que llevase un mes chupando polvo y viento en la carretera. Es la primera vez y aprendo minuto a minuto.

He tenido suerte con el tiempo, la sierra la recordaré siempre soleada. El primer día, nerviosa como iba, me dí cuenta de que bebía muchìsimo, y de que la bici tendrìa que domarla a base de moratones. Al llegar a Albarracín, pinché. El pueblo es mágico; el panadero cargaba leña, pero ya no le quedaba pan. Ruinas milenarias sin carteles.

El segundo día fue el peor, no esperaba cuestas tan duras y tan largas, aunque conseguì llegar a Frías y Milagros me dió cama y ánimos con su "ya has pasado lo peor". La sensación de llegar a un pueblo silencioso, llenar las botellas de la fuente, escuchar a los niños jugar por las calles, que son suyas y sólo suyas. Esa noche subí al castillo a hacer la cena y el atardecer hizo que la luna fuera rosa. El perro dormía fuera y del bar salía luz y griterío de vida.

El tercer día llegué al nacimiento del Tajo con muchísima ilusión, tras una preciosa carretera donde la sierra se abría y se escuchaban ovejas a lo lejos, más allá de los pinos. Pasé Tragacete y tras unos duros km al 10% dí con un área de acampada comarcal desierto. Puré de patatas con caballa y pasta de harissa, todo mezclado, todo delicia. Me dormí con la berrea y una ardilla se comió alguna de mis avellanas, y eso que la espanté durante toda la noche.

El cuarto día fue montaña rusa, 1400, 1600, 1400, 1700m... En el nacimiento del Cuervo hay dos bares y aguas cristalinas, por lo demás, no pasé ni un sólo pueblo. Durante unos km estuve paseando por la crestas, la bajada a Peralejos de las Truchas fue épica, 14%, curvas y por lo menos 10 ciervos cruzando. Lo bueno de ir en bici. El Tajo hermosísimo encajonado entre rocas verticales llenos de buitreras.

Entonces se puso a llover a mares. Mucho. Las alcantarillas del pueblo eran charcos. Por algo está en cuesta. Y entonces pinché de nuevo, y rompí algunas cosas. Mariano y los demás llamándose entre sí para bajarme a Molina a arreglar la bici. Los chicos intentaban levantar mi bici cargada y no podían, asombrados me desearon suerte en el camino. Ya en el ayuntamiento, fui testigo del nombramiento de Bruce Springteen como hijo predilecto; había cámaras, las mujeres canturreaban el Born in the USA. Todo era tan bizarro que me entraba la risa. El sr Secretario me bajó amablemente en su coche, donde Chuchín, un personaje de rizos y risa grande, me puso cubierta y radio nuevos, y me ajustó las zapatas por sólo 6 euros. Mientras trabajaba me sacó almendras a dos manos de un saco que colgaba en la puerta, me hizo un hueco en la mesa y me dió un martillo: "come". Yo comí. Riquísimas. Las traen de Daroca.

Así que hoy y mañana duermo en pensión, con ducha e internet y un castillo en la montaña del pueblo "más frío de España". Esto de viajar en bici no es lo que pensaba, es mejor. Seguiré dando parte cuando pase la Alcarria. Ganas tengo de ver aquello.

(Perdón por la calidad de las fotos, el móvil no es lo mío; las buenas están por llegar)

4 comentarios:

Cecília dijo...

Genial !!

Besos

Susana Ramos Piedra dijo...

Raquel...no se si eres la Raquel que ando buscando pero me gustaría taaanto, que voy a probar suerte! Disculpa las molestias si no eres quien creo ;)
Raquel Salomón...Pedagogía en Oviedo...allá por el 2009/2010...el sabor del pan recién hecho; pan con aceitunas, pan de pipas....pan de mil ideas.
Apuntes llenos de dibujos..y tus convers negras de lado a lado del pasillo. He visto en este blog una foto y si....yo diría que eres tú, que son tus pies y tus convers!!...jajaja una locura.
Una de mis mejores fotos de todos los tiempos la has hecho tú, haciendo que leo ;), en una cafetería, al salir de la estación del tren. Que frío en Oviedo..
¿Eres tú? has desaparecido!! como me gustaría saber de tí!! Aunque seguro que todo te ha ido genial, espontáneo, diverso y ligero, así, como tú eres:D.
Susi.
Besos!!

lectoraadicta dijo...

Como decía mi madre:"¡que valor!".
Lo mismo pienso yo: que valentía la tuya.

shichimi dijo...

y no vas a contar el resto del viaje?
:-)