sábado, 2 de agosto de 2014

Journal de viaje

 


 

 

 





 



 



 


 


 



 


 

Veinte días de emoción intensa, amigos de verdad, naturaleza, trenes nocturnos, despertares bajo techos nuevamente familiares, improvistos, planes, risas, siestas, mimos gatunos, perrunos, infantiles, comidas numerosas... ¿Cómo no iba a volver con las cosas claras y el alma despejada?

2 comentarios:

Cecília dijo...

Que maravilla de viaje!!
Que maravilla de fotos !!
Que bonito es achucarse y explicarse.

Muchos besos.

lectoraadicta dijo...

Hermosas fotos, sí señora. Gracias por compartirlas.