lunes, 25 de noviembre de 2013

Mar


Tengo vacaciones en la panadería. Así que vuelvo a casa un ratito.
Roscoff - Bilbao... en barco.
Quién imaginaría que podría ducharme y conectarme a internet en medio del mar... Hace unos diez minutos que una voz de mujer ha anunciado por los altavoces que ya no estamos en territorio francés. Es decir, que ya se puede comprar tabaco y alcohol a granel. La cantidad de luz va disminuyendo y la mar (porque tierra ya hace unas horas que no se ve ninguna) se ha vuelto de un gris marron denso. No parece agua y, sin embargo, lo parece más que nunca. Se escuchan muchos idiomas en los salones. Todo se mueve.

1 comentario:

Cecília dijo...

Que fantástico vacaciones y en tu tierra. Que las disfrutes mucho.
Un beso.