sábado, 21 de septiembre de 2013

El mejor oficio del mundo



Esto es lo que quiero decir cuando hablo de "velocidad" y "eficacia" en la panadería. Vaya monstruo este Vincent, ¡¡ya me gustaría a mí tener un jefe que currase como él!! Jaja

Aunque el trabajo es también intenso, hay muchas diferencias respecto a lo que yo estoy viviendo en mi particular boulangerie de campagne française. Para empezar, es un obrador grande, enorme, bien organizado. Nosotros trabajamos a 3 en apenas 45m², saltando para coger los sacos de harina, rodeando la amasadora para ir a coger agua... Un caos que no nos facilita mucho el trabajo. 
Luego otra cosa que me gusta es que parece que ellos hacen la producción de un tirón, sin más presión que tenerlo a cierta hora lógica. Nosotros vamos produciendo el stock a medida que pasa el día, mientras nos dedicamos a sacar baguettes del horno calientes a todas horas. Nos come el tiempo y la vida (sobre todo en verano) esto de las baguettes recién hechas. Se pierde el sentido de continuidad. Tienes que dejar una cosa para hacer otra, o en el peor de los casos (otra cosa que no soporto), un compañero termina lo que tú empezaste. No me gusta trabajar a demanda cuando ya hay un trabajo fijo de base. Se trabaja más y peor, se aprende menos.

Y podría comentar más diferencias, pero lo único que merece la pena es esa sensación que queda siempre en este oficio, ese... ¿y cómo lo harán en otros sitios? Uno se mete tanto en una determinada rutina -porque ser panadero es eso, una rutina nueva cada día- que se llena de ganas de "voir ailleurs", de viajar, de aprender otras formas de aprender a hacer pan. Yo creo que detrás de cada panadero hay un viajero :)

4 comentarios:

Vir dijo...

Una máquina! desde luego se gana el sueldo, y parece que con buen ánimo encima. Hipnotizada, me he quedado.

Cecília dijo...

Menuda caña el muchacho. Y que agilidad tiene, mientras veía el vídeo pensaba que parecía un bailarín.
Por suerte para ti, ahí sólo estas aprendiendo. Nada te privará de ir mas allá.

Raquel dijo...

Creo que he visto este vídeo más de 10 veces en dos días... Qué enganchada.

Es lo que dices Cecília, un bailarín!!; recuerdo haber tenido tanto trabajo este verano, que lo mejor era no pararse, mover los pies mientras se enrollan los croissants, mientras se carga el horno, mientras se divide la masa... todo el rato! Ahora que tenemos menos curro ya no lo hago, voy más tranquila, pero me gustaba ese ritmo invisible :)

lectoraadicta dijo...

Sí, parece que el chico sabe lo que tiene entre manos! ¡Maravilloso!Y que pinta tienen todos esos panes.