martes, 23 de octubre de 2012

Taï


El domingo por la noche, el mundo perdió a uno de sus seres más especiales. Esa perruca que nos acompañó a tanta gente en tantas excursiones, que siempre se las arreglaba para darte el cariño que necesitabas, o para quitarte el frío de las nieves de enero con un gruñidito.

Lo peor es enterarse a más de mil kilómetros de distancia y no poder tirar ni un mísero hueso de ternera en su tumba. Cómo le gustaba la ternera...

He aquí el origen del "tout amour intérieur": Taï. La perra que nos unió en una eterna sonrisa compartida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay animales que entienden perfectamente el estado de animo de las personas y son capaces de compartir con nosotros de la manera mas sencilla y entrañable posible. A veces, incluso mejor que otro ser humano.

Buen viaje por las galaxias para Taï !!

Cecília

teba dijo...

Ay, qué pena es perder a un canino querido.
Te entiendo perfectamente.

Un besito muy fuerte y muchos ánimos por aquellas tierras.