jueves, 22 de marzo de 2012

Dedans

barro

flores lluvia

Llueve. He pasado la tarde limpiando garbanzos junto a Y., mientras caía una tromba de agua esperada. En cuestión de una hora, toda la tierra se ha vuelto barro y hemos empezado a ver nuestros alientos por encima del tamiz. Joder cómo me gusta el frío.

gato

invernadero

Aquí llueve sin avisar; hay días que puede caer agua, alternando con el sol, hasta veinte veces. Dentro de los invernaderos el sonido es espectacular, al instante se me pone una sonrisa permanente y me dan ganas de decirle a todo el mundo que paren lo que están haciendo, que se sienten conmigo a escuchar. Pero enterrar semillas dentro de la tierra también hace el momento más especial.

ventana

Llueve más fuerte. Me he puesto las zapatillas de casa, he subido a mi habitación escuchando el viento en las ventanas, y me he recargado de felicidad leyendo las palabras bonitas que me mandan desde la otra casa. Palabras sentidas y planes para el futuro. Esta sensación de continuidad es insustituible.

1 comentario:

RuAn dijo...

Echo de menos la lluvia...y el fresquito y la empanada de anguilas cojidas con la mano en la "braña"...Aunque esto ultimo tiene que ver más con lo sentimental que con los sentidos. Hermosas fotos. Bicos (Paxaradas)