domingo, 26 de febrero de 2012

Reajustando

te y pan

hierbas

Todo nuevo y, sin embargo, todo anciano. Cosas de madera, de piedra, cristal y hierro, hechas para durar. Ahora vivo en una casa encantada.

calabazas

laguiole

La tierra de esta región es roja. Al recoger las verduras, las manos y ropas toman un curioso tono azul que contrasta con el paisaje, da la sensación de estar en otro país, mucho más lejano, mucho más al norte.

rogna

El viernes una grulla cruzó encima de nuestras cabezas; el sábado todo estaba cubierto por la niebla y el pastor alemán me acompañó en silencio durante la jornada. Nadie me dijo que venía a una película de Tarkovsky.

4 comentarios:

Patricia dijo...

¿Quién está encantada, la casa o tú? ;)
Esto pinta muy muy bien.

Raquel dijo...

Jajaja Mira que yes maja, fía.

Pinta bien, pinta bien. Ayer tuve día libre y pude poner en orden casi todo. Muchos sitios para ir en bici... (no digo nada)

Patricia dijo...

Sí, mujer di!!! :). Mándame un plano con tu ubicación... Porque ya llegaremos tarde, pero lo que te dije, si tuvieras bici, la vuelta te la hacías con nosotros :).
Viento en popa a toda vela!

Anónimo dijo...

Otro mundo nuevo.
Tiene muy buen aspecto.
Como muy auténtico. Habrá que aprovecharlo, empiezan a escasear.

Besos,
Cecília