lunes, 6 de febrero de 2012

Diario de viaje: Cafe Restaurant de France

chezbruno - Sarrancolin

El sábado por la noche, en Sarrancolin, tuve una experiencia religiosa.

Cenamos como reyes en un pequeño restaurante: aperitivo alcohólico de arándanos, ensaladas deliciosas y mastodónticas, sopa de la casa (col, verduras, carne), vino de Burdeos y la estrella de la noche, un maravilloso confit du canard aux pèches con el que quise morirme de gusto. Como soy una señorita, no voy a decir ninguna barbaridad al respecto, pero podéis imaginaros lo que queráis, que se va a quedar corto. Pena que estaba tannn llena que no pude probar ninguna de sus tartas caseras.

Lo comento brevemente porque me parece una tarea tan difícil encontrar casas de comidas auténticas, sin tonterías y para todo el mundo, que cuando das con una es como encontrar una pepita de oro. De hecho, en España son una especie en extinción. Veremos si en Francia es la misma historia...

2 comentarios:

lola dijo...

Lo estás poniendo que no encontrar un rato para ir a verte va a ser un pecado.

Raquel dijo...

jajaja, no sé si podrás... ¿Tienes un 4x4 con cadenas para la nieve? ¿Un tractor?