miércoles, 25 de enero de 2012

Louron













Montañas, montañas y montañas. Y cada día son diferentes. Puedo estar dos horas seguidas mirándolas, atarme los cordones, levantar la cabeza y volver a sorprenderme.

En mi habitación tengo dos ventanas altas. Por la noche me acuesto y me acurruco entre las mantas; las estrellas brillan tanto que las puedo ver perfectamente desde la cama. Anoche me quedé dormida mirando a Casiopea. 

2 comentarios:

Paula dijo...

Me gusta la tercera foto! es un enfoque muy interesante :)
Intuir la inmensidad a través del umbral...en una noche bajo el manto de las estrellas.Envidiable!;)

Raquel dijo...

Aún no he tenido tiempo de hacer fotos en condiciones, pero aquí la arquitectura es impresionante. Haré una entrada al respecto, porque lo merece realmente.