lunes, 21 de noviembre de 2011

Viaje en el tiempo





Cuando se unen dos puntos distantes en la vida de una persona, sin tener ninguna información de lo que pasó entre uno y otro, es imposible no sentirse abrumada por los cambios inesperados, por la evolución -o decadencia- de aquello que creías imperturbable, eterno. Al igual que los objetos viajan de una película a otra, arrastrando parte de esas historias, y contra todo pronóstico, descubro que los actores también lo hacen.

IMDb me descubrió la presencia de Lyudmila Semyonova en el memorable corto de Tarkovsky, El violín y la apisonadora.

Los breves momentos en los que aparece muestran una vieja amargada, de gestos duros y directos. ¿Dónde quedaron aquellas miradas tiernas lanzadas 34 años antes? ¿Qué te pasó, Liuda?

No hay comentarios: