martes, 20 de septiembre de 2011

Pipo



Ahora que se está muriendo está más mimoso que nunca. Me paso las horas a su lado, acariciándole la cabecita y oyéndole ronronear.

Vaya mierda todo.

9 comentarios:

Ibán dijo...

Vaya palo. ¿Es muy mayor? Ánimo, Raquel. Un abrazo.

Raquel dijo...

Gracias por los ánimos, Ibán. :)

Sí, es bastante mayor. Ayer le pregunté a la veterinaria qué edad ponía en la ficha y me dijo que 13 años. Tiene los riñones deformados y le estoy pinchando para ver si pasa una infección muy fea, pero no hay manera. Es bastante probable que haya que sacrificarle esta semana. :(

Es un palo, pero al final es lo que hay; sin querer me he ido haciendo a la idea.

Anónimo dijo...

Animo! Seguro que lo estás haciendo bien.

Cecília dijo...

Joder, despedir un animal también es muy difícil. Se les quiere un montón.
Un beso grande para ti y otro para Pipo.

Raquel dijo...

Hoy le he llevado a la veterinaria de nuevo para ver si evolucionaba, pero no ha habido suerte. Estaba terminal y hemos decidido darle la inyección para que no sufriera más.

Es una pena muy grande, pero creo que era lo que había que hacer. Ha sido bueno, inocente y feliz hasta que le ha llegado la hora.

La verdad es que tengo una extraña sensación de orgullo por haber podido acompañarle estos últimos días. Creo que ha sido una buena despedida, me queda buen sabor de boca. :,)

Miolo dijo...

Lo siento muchísimo :,(
Tuvo una vida feliz, eso es lo que importa.

Ibán dijo...

Seguro que sí, sin duda el te quiso también hasta el final.
Un abrazo.

Cecília dijo...

Y Pipo seguro que antes de su viaje a las galaxias orgulloso de tenerte a ti al lado dándole mimos.
Un besazo

Anónimo dijo...

mucho ánimo