domingo, 18 de septiembre de 2011

John Coffer





Imagínate que un día te levantas, te lavas la cara, te vistes, desayunas y sales a la calle a desperezarte un poco. Imagina ahora que al abrir la puerta te encuentras en medio del bosque y al girarte ves la cabaña que tú mismo has construido. Tus tareas en el día son cuidar del ganado y conseguir algo de comida. Ni teléfono, ni televisión, ni agua corriente, ni recados...

Y por si esto no te supusiera suficiente satisfacción, vas y dejas constancia de todo en una asombrosa colección de ferrotipos. Tu tarjeta reza: "John Coffer. Travelling artist". Te sientes el puto amo, y es que lo eres.

2 comentarios:

Epolenep dijo...

life ain't perfect, you know, neither is my camera...yes, el puto amo(r).

Anónimo dijo...

Ay... quien fuera John Coffer! Pero, hasta eso, es complicado, complicadisimo, con los tiempos que corren.