viernes, 31 de diciembre de 2010

El último



Japo: - ¿Mañana el último?
Nosotros: - ¿Día? ¿Del año?
J. - Sí, último día.
N. - Sí.
(Silencio)
J. - ¿Qué hacer? ¿En casa?
N. - Sí, con la familia y eso...
(Silencio)
(Demasiado silencio)
J. - Bueno, perdón, gracias.

Conversación virídica mantenida con el chaval del japo al que fuimos anoche a cenar. Ninguno de los tres sabe qué pasó ese minuto y creo que nos moriremos sin saberlo.

Bueno, a lo que iba: ¡FELIZ AÑO NUEVO A TODO EL MUNDO!
A ver si este que viene es tan guapo como el que se fue. :)

4 comentarios:

Roser dijo...

Jajaja, esos botellines....
Los silencios a veces nos permiten interpretar y, invariablemente en cada interpretación arriesgamos por un segundo la existencia.
Raquel te deseo Feliz y Próspero Año Nuevo.

Raquel dijo...

Jo, Roser, ¡qué frase más bonita! Me la copio.
Feliz año para ti también; pásalo muy pero muy bien :)

Cecília dijo...

A mi los silencios me gustan.
A veces tendemos a querer llenar el tiempo con palabras.

Pero las palabras también me gustan.

Feliz 2011 !!

Raquel dijo...

Me has leído la mente, Cecília. Qué bonitos los silencios de verdad, entre amigos. :)

Feliz año! Espero verte pronto.