jueves, 28 de octubre de 2010

Recuerdos fantásticos



Cuando era pequeña vivía con pasión todo lo que tenía que ver con David el gnomo. Me encantaba esa serie, pero me gustaba más la idea de la simple existencia de los gnomos: unos seres bonachones que se llevaban de madre con todos los animales del bosque y que además ¡dormían en las paredes! Para mí existían y alguna vez incluso quise verles en algún bosque. O al menos lo intenté con todas mis fuerzas. Era tal mi obsesión que hace cosa de un año me puse el primer capítulo de la serie y ¡me acordaba de todo! Cuando digo todo, es todo: hasta del eco que hacía la voz de David mientras se bañaba (sí, el primer encuentro es en la bañera). Fue como entrar en mi casa de nuevo. Una sensación increíble, como cuando hueles algo que te recuerda a alguien del que casi no te acordabas. :)

Bueno, todo esto porque últimamente me acuerdo de la misma manera del lobito de "El cuento de los cuentos" de Norstein. Una de esas historias que te cambia la vida. El caso es que, a veces, rememorar estos recuerdos que no hemos vivido ayudan mucho a estar de un determinado humor. Así que, con vuestro permiso, me voy a enrollar en una mantita y me voy a cenar un poco de pollo. En casa.

1 comentario:

I´m not suspicious dijo...

Ay, yo recuerdo de David el gnomo la casa que tenían y lo que me gustaba. Siempre soñaba con vivir en un sitio así, resultaba tan acogedor...

Un saludo!