viernes, 29 de octubre de 2010

The real thing



Mañana de mercado. El viernes es una locura, todo está lleno de gente y los puestos están hasta arriba de cosas buenas. Entre otras delicias más cotidianas, nos hemos traído estas aceitunas. Son potentes como el demonio, pero enganchan y no puedes parar. Están cortadas a mano y llevan alguna hierba que aún no he identificado. Nada de vinagre por aquí, nada de vinagre por allá. Auténticas.



Como esta crema de castañas tan rica que hice la semana pasada. Sólo lleva castañas, azúcar, agua y orujo avainillado (lo puse en verano y ahora está bastante bueno).

Un buen viernes a ritmo de Mulatu Astatke. Mañana llega la familia a pasar el puente. :)

4 comentarios:

Vir dijo...

Las aceitunas son una de las pocas poquísimas cosas que no me gustan (tengo esa tara, sí), y aún así me muero de envidia cuando veo a otros comerlas. Vaya pinta!

Cecília dijo...

Me parece que el nuevo destino te está probando.
A disfrutarlo y mejor aún si la familia viene.
Un abrazo,

Cecília

Raquel dijo...

Vir, pues si no te gustan las aceitunas, estas deberías probarlas. No saben para nada a lo que todos tenemos en mente por "aceituna". Fuertes, eso sí.
Cecília, je, sí, me estoy encontrando con cosillas nuevas muy interesantes... Ahora tengo que aprender a cocinar cosas de aquí. A ver si me hago con un libro.

tote dijo...

tomillo casi siempre a veces tb romero e hinojo algunas veces se parten con piedra o con un taco de madera y son tremendamente adictivas, es mediterraneo en estado puro aunque tambien las hacen en otros sitios.
Un beso
TOTE