jueves, 16 de abril de 2015

Reincidente


Con menos cosas en las alforjas, menos miedos y menos kilómetros.
Pero más retos nuevos, más limpios los ojos y más confianza en todo.

El sábado vuelvo otra vez al camino, especialmente ilusionada por aquello de salir de casa a fuerza de pedal y llegar a Madrid una semana después. Un acto simbólico que motiva casi lo mismo que ese puñado de encuentros bonitos, salpicado de noches de tienda silenciosa, que me esperan.

¡Nos vemos a la vuelta!

sábado, 11 de abril de 2015

Permanentes


Nada es para siempre, pero en un mundo tan fluido no es mala idea sustituir los antiguos rituales de permanencia por unos nuevos.


Él lo tiene muy claro: los tatuajes son ritos de paso a la madurez, son marcas del camino. Son la demanda de raíces personales.

 

Todas las edades son buenas, todas las razones, todas las circunstancias.
"Cualquier cosa que satisfaga al espíritu, es verdadera" (W.W.)

 

Que sí, que se han puesto de moda y mucha gente lo hace inconscientemente para la foto. ¿Pero quién dijo que había que saberlo todo? ¿Acaso no es legítima esta búsqueda del arte en uno mismo? ¿No es bonito pensar que dentro de 40 años habrá una generación entera de personas que sigan escribiendo sus vidas en la piel?

Los tatuajes son de Chaim Machlev (aquí en acción).

viernes, 27 de marzo de 2015

Caminito al trabajo


video

Siempre me han gustado los tiempos "entre cosas": los ratos de espera, las cabeceras de las series, los meses sabáticos, los vermús para hacer hambre, y por supuesto, los caminos de casa al lugar de trabajo. 

Se me han quedado todos grabados, to-dos, pero no sólo por la belleza del paisaje (como en los Pirineos, o la vendimia), no... más bien por esa mezcla intensa entre la inercia pensativa del sueño, una evocación del día que se abre y una selección aleatoria de música que la fija al alma. Tengo recuerdos muy vivos de sensaciones abstractas, fuertes, estables; impulsos, puntos unidos en pocos minutos. Voilà.


Mi suerte ahora es doble, el equipo es equipo, sobran excusas para compartir unas risas, un poco de pan casero, una tortillita, un choricito, unas cervezas... ¡Como para no ir contenta!